Roturas de fibras del gemelo

Patología Roturas de fibras del gemelo

¿Qué es la Rotura de Fibras del Gemelo?

Todos hemos oído hablar de roturas musculares o desgarros, pero como veremos, no todas van a ser iguales. Podemos decir que una rotura es un paso más allá de la contractura, ya que esta se produce precisamente para evitar que suframos una rotura.

No solo ocurre por esto, pero normalmente la rotura se produce por la realización de un movimiento de gran amplitud a una gran velocidad. Otras veces, son otros los factores subyacentes lo que acaban por provocarnos la rotura, como la sobrecarga, la falta de descanso, predisposición genética o una contusión directa.

Una de las zonas con mayor prevalencia de roturas es el gemelo, normalmente vinculadas al ámbito deportivo, tanto a nivel profesional como a nivel amateur.

Cuando hablamos de la musculatura de la pantorrilla, es importante señalar que ésta la forma el músculo sóleo, el gastrocnemio interno y gastronemio externo, y en conjunto, lo conocemos como tríceps sural. Los gastrocnemios son aquellos a los que coloquialmente  hemos llamado siempre “gemelos”, y a los que también responsabilizamos de las lesiones de esta zona, mientras que el sóleo, en realidad es el músculo más grande del tríceps sural y el que, normalmente, suele lesionarse más. La función que llevan a cabo en conjunto, es la de realizar la flexión plantar del pie.

De esta manera, si nuestro dolor es en la zona externa y posterior, normalmente este se deberá a una rotura de fibras del sóleo, mientras que si nuestro dolor es en la zona interna, generalmente responsabilizaremos de este dolor al gastrocnemio interno.

Grados de la Rotura de Fibras del Gemelo:

Podemos dividir la rotura en diferentes grados según su severidad:

  • Grado I: es el más leve. Se produce una pequeña pérdida de la continuidad de la fibra, que puede conocerse como microrrotura. A veces, aparece un pequeño hematoma. El plazo de recuperación está entre 1-2 semanas.
  • Grado II: Es la más común. Existe una pérdida de la continuidad de fibras más clara, que puede llegar a alterar la forma del músculo. Viene acompañado de hematoma y de pérdida de funcionalidad (por ejemplo, cojera) inmediatamente después de la lesión. El plazo de recuperación está entre 3-4 semanas.
  • Grado III: es la más grave. Es una rotura completa del vientre muscular o de la porción miotendinosa. Es necesario valorar el abordaje quirúrgico. El hematoma es bastante considerable. El plazo de recuperación es mínimo 6-8 semanas.

Causas de la Rotura de Fibras del Gemelo:

La rotura de fibras del tríceps sural se produce generalmente a causa de un sobre estiramiento o sobreesfuerzo puntual y vigoroso, como consecuencia de una contracción que se encuentra a una gran resistencia externa con la que no puede: Es este momento aparece una rotura conjunta del: perimisio, epimisio y de los vasos sanguíneos responsables de la hemorragia, lo que provoca a su vez el hematoma lesional descrito.

Esta lesión también puede presentarse a causa de un traumatismo, que exista una sobrecarga muscular o fatiga muscular intensa, por una escasa o inadecuada preparación previa al ejercicio o práctica deportiva, es decir que no se realicen los estiramientos pertinentes o movimientos de calentamientos necesarios para realizar esa práctica.

Los síntomas de la rotura de fibras del gemelo son los siguientes:

La sintomatología se caracteriza por la aparición de dolor repentino, agudo e intenso y localizado en un punto muy concreto. Desde el momento en que se produce resulta muy doloroso y nos impide cualquier movimiento del músculo afectado, aunque las características varían según el grado.

Tirón o rotura de grado I:

  • Dolor agudo que aparece de forma brusca al gesto lesivo.
  • Pinchazo que se percibe manera muy localizada.
  • Pérdida de funcionalidad o impotencia al realizar gestos que involucran el músculo dañado.
  • Cese de la actividad deportiva
  • Pequeño edema en algunas ocasiones.
  • Puede aparecer un pequeño hematoma debido a la rotura de vasos sanguíneos, normalmente por debajo de la lesión. Dependiendo de la profundidad, puede hacerse visible antes o después. Si la rotura es en una zona profunda, aparece a los 2 ó 3 días.
  • Punto doloroso a la palpación, y si la rotura es superficial, a veces puede observarse un pequeño relieve.
  • Dolor a la contracción

Rotura grado II y III:

  • Dolor fuerte y muy agudo que se conoce como el “signo de la pedrada”. El dolor no disminuye ni en reposo.
  • Pérdida de la funcionalidad e impotencia al realizar gestos que involucran el músculo dañado
  • Existe una tumoración y el signo del hachazo o un claro decalaje en el vientre muscular, esto puede no ser evidente si el musculo que sufre la lesión es profundo.
  • Aparece un gran edema.
  • Aparece un gran hematoma, debido a la rotura de numerosos vasos sanguíneos. Esto no tiene porqué ser malo, ya que ayuda a la reabsorción mientras trabajamos con técnicas conservadoras, de otra manera el sangrado podría encapsularse

Tratamiento:

En primer lugar, se procederá a la realización de una ecografía en consulta. En ocasiones es necesario esperar entre 24-48 horas, desde que se produjo la lesión, para que se pueda visualizar la lesión. Una vez diagnosticada la lesión basándonos en los síntomas y en las imágenes de las pruebas diagnósticas se iniciará el tratamiento que constará generalmente de 3 semanas o más en función del grado de rotura.

  • 1º semana: Vendaje funcional para que la musculatura pueda movilizarse pero no llegar a su máxima elongación. En esta primera semana el cuerpo depositará un exceso de fibras de colágeno en la zona a reparar para la regeneración de la misma. Está indicado el uso de la Electrolisis Percutánea Musculoesquelética en esta primera fase aguda para intentar cambiar el P.H ácido de la zona. la corriente galvánica es aplicada a través de una aguja y siempre visualizada mediante técnicas ecográficas es de gran ayuda para alcalinizar el medio interno y así ayudar en el proceso de regeneración tisular
  • 2º semana: Sigue estando indicada la Electrolisis Percutánea Musculoesquelética ecoguiada y se puede empezar a realizar estiramientos activos por parte del paciente pare realinear las fibras de colágeno que se vayan formando.
  • 3º semana: Electrolisis Percutánea Musculoesquelética para intentar que la cicatriz no fibrose y se haga los más flexible posible, masajes en la zona con el mismo fin, Ultrasonidos (U.S) y comienzo de los estiramientos pasivos. El resto de semanas y siempre en función de la evolución del paciente se puede empezar poco a poco con la actividad deportiva con un grado de intensidad bajo.

Importante durante todo el proceso hacer un seguimiento ecográfico ya que si se produce hematoma en tejidos muy internos hay posibilidad de que se encapsule y osifique. Esto suele ocurrir entre 8 y 9 días desde el inicio de la lesión. Por lo tanto, es necesario aspirar el edema, mediante técnicas ecoguiadas, antes de la osificación ya que una vez osificado el único tratamiento posible es el quirúrgico.

Datos de contacto
Horario de atención
  • Lunes-Viernes: 09:00 –  14:00
    Tardes:  16:00 – 20:00
  • Sábados: 09:00 –  14:00

¿Tienes alguna pregunta o duda acerca de esta patología?